Nuestra autoestima y autoconcepto inciden directamente sobre nuestra forma de sentirnos e interpretar las situaciones, por eso es muy importante tener una autoestima sana y que nuestro yo «ideal» y nuestro autoconcepto estén en armonía.
¿Qué es la autoestima? ¿y el autoconcepto?
El autoconcepto hace referencia a las ideas y creencias que tenemos sobre nosotros mismos en diferentes ámbitos. La autoestima contiene un componente emocional y, por lo tanto, es subjetiva, aunque incluye el autoconcepto.
¿Cómo puedo mejorar la forma en la que me veo?
Por supuesto, mejorar nuestra autoestima no es una tarea fácil. Es más, a nivel superficial es más fácil mejorar el autoconcepto que la autoestima, ya que ésta se verá influida por una gran carga emocional.
Además, lo que esta «parte emocional» ha aprendido depende enormemente de nuestro tipo de apego, nuestras vivencias, etc.
Este artículo presenta una guía para hacer una mejora en nuestra forma de vernos, pero no sustituye a un tratamiento psicológico en el que tu malestar pueda estar debido a diversos factores.

- Comparaciones justas:
¿Alguna vez has escuchado que si juzgas a un pez por su capacidad para subir a los árboles pensará toda la vida que es un inútil? Pues, sin darnos cuenta, esto es lo que hacemos con nosotrxs mismxs. Tendemos a compararnos con otras personas en situaciones vitales y circunstancias totalmente diferentes a la nuestra.
Además, las redes sociales y la publicidad en muchas ocasiones facilitan dichas comparaciones. Para reducirlo, te invito a que comiences a hacer lo siguiente: compárate contigo mismo hace unos meses o incluso años. Observa qué cosas en tu vida han mejorado como consecuencia de tu esfuerzo y/o de tus capacidades.
- Sé autocompasivx contigo mismx y mejora tu forma de hablarte:
Cuando cometemos un error, tendemos a culparnos y a tenerlo en nuestra mente durante un tiempo determinado. Piensa por un momento lo que harías si unx amigx tuyo te cuenta que ha cometido un error: ¿le dirías que es un desastre? ¿que esto no puede volver a pasar y que es intolerable? Seguramente no.
Ser conscientes de nuestros errores es positivo, porque nos permite enmendarlos y tratar de actuar de un modo diferente la siguiente vez. El problema está en aprovechar estos errores para afirmar cosas negativas de nosotrxs mismxs sin darnos cuenta.
Está demostrado que el lenguaje incide directamente sobre cómo pensamos y, por lo tanto, sobre cómo nos sentimos. Por supuesto, si hay más factores implicados en esta forma de hablarte deben trabajarse, pero empieza por lo más superficial: intenta, durante las próximas semanas, tratarte como si fueras tu propio amigx. «Bueno, has cometido un error, creo que podría pasarle a cualquiera, vamos a evaluar qué podemos hacer la próxima vez», podría ser un buen inicio.
- Recuérdate, al menos una vez al día, tus características valiosas:
Cuando nos metemos en la cama, el cerebro descansa (puede que por primera vez) de toda la energía mental que ha estado manejando a lo largo del día. Es entonces cuando puede aparecer un «repaso» de las últimas horas, días o incluso semanas, muchas veces propiciando el insomnio si estos pensamientos conllevan preocupaciones.
Si el contenido de tus pensamientos suele centrarse en los errores o en las cosas negativas del día que ya ha finalizado, te invito a que te preguntes lo siguiente: ¿qué cosas han sucedido a lo largo del día que han sido positivas o, aunque no generen un placer directo, no me gustaría que faltaran? ¿en cuáles han estado implicados mi esfuerzo o mis características? ¿cuáles son?
Llevando a cabo este ejercicio de forma diaria puedes hacerte más consciente de tus virtudes, las cuales tendemos a pasar por alto.
- Reserva tiempo para ti y para hacer las cosas que te gustan:
El autocuidado constituye uno de los pilares básicos de nuestra autoestima y nuestro autoconcepto. Reservar tiempo para nosotrxs mismxs y realizar las actividades que prefiramos (o no realizar ninguna actividad en absoluto) es crucial para poder sentirnos mejor.
Además de que mimarnos puede ser parte del tiempo de ocio y descanso, parar es muy importante para poder tomar conciencia de lo que sentimos, lo cual nos puede dar pistas de lo que queremos en nuestra vida y de lo que, quizás, no tanto.
- Pon límites ante las situaciones que te hagan daño:
Es importante que seamos conscientes de las situaciones que nos hacen daño y por qué para poder frenarlas (y, de paso, conocernos mejor). El hecho de poner límites a situaciones concretas hace que nuestra autoestima mejore, incluso si la otra persona no cambia su forma de proceder.
Es normal que nos cueste poner límites, pero puede ayudarte saber que hacerlo refuerza la conciencia de nuestras propias necesidades y nos hace más segurxs a la hora de defenderlas.
